Ecologizar la economía: Biomímesis

La economía actual no es sostenible porque nuestros sistemas productivos han chocado con los límites de los ecosistemas (Riechmann, J.). El problema reside en que la economía está organizada de forma lineal: extraemos materias primas para fabricar productos que utilizamos y, finalmente tiramos. En este proceso descontrolado no solo se destruye biodiversidad y servicios ecosistémicos fundamentales para la humanidad, sino que también se pierden para siempre materias primas de gran valor, dado que nuestro planeta es un sistema cerrado en el que no entra nada nuevo. Nuestra existencia se limita a los recursos que hay en la Tierra, de ahí que debamos admitir primero nuestra ecodependencia o condición ecológica como especie para actuar en base a ello, iniciando urgentemente el tránsito hacia sociedades que permitan el bienestar humano sin exceder la capacidad autorregenerativa de la naturaleza.

biomimesis

El filósofo y ecologista Jorge Riechmann defiende la idea de sostenibilidad real como viabilidad ecológica, y el desarrollo sostenible como buena vida dentro de los límites de los ecosistemas, para lo cual es necesario:

  • No seguir forzando el aumento de la oferta de suministros adaptando mejor los sistemas productivos humanos a los ecosistemas (biomímesis).
  • Lograr mayores eficiencias (ecoeficiencia).
  • Actuar sobre la demanda con medidas de autocontención (gestión generalizada de la demanda), para lo cual es necesaria una reconstrucción de la socialidad humana».

Riechmann plantea que el modo más adecuado para llevar a cabo este propósito es «cerrando los ciclos de materia, consumir en función de los ciclos naturales, minimizar el transporte y aumentar la autosuficiencia local, obtener la energía del sol en sus distintas manifestaciones, potenciar una alta interconexión biológica y humana, no producir compuestos tóxicos para el entorno (xenobióticos), acoplar nuestra velocidad a la de los sistemas naturales, actuar desde lo colectivo y acogerse al principio de precaución».

En consecuencia, una adaptación del microsistema socioeconómico al macrosistema natural del que es dependiente pasaría principalmente por una reconversión del actual modelo productivo responsable del desequilibrio biosocial en un sistema biomimético que desarrolle modos de producción que imiten o se asemejen lo máximo posible al funcionamiento de los ecosistemas naturales.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s