Principios y estrategias para el control de la microflora del suelo

3

Principios de ecosistemas naturales y la aplicación de los microorganismos beneficiosos y efectivos.

El uso excesivo e indebido de fertilizantes y pesticidas químicos a menudo ha afectado adversamente al medio ambiente y creado muchos problemas: a) disminución en la seguridad y calidad de la comida b) problemas de salud animal y humana. Por consiguiente, ha habido un creciente interés en el cultivo natural y la agricultura orgánica entre consumidores y ecologistas como posibles alternativas de la agricultura convencional basada en elementos químicos.

Los sistemas agrícolas que se ajustan a los principios de los ecosistemas naturales hoy en día están recibiendo mucha más atención tanto por parte de los países desarrollados como subdesarrollados. Varios libros y revistas que han sido recientemente publicados tratan de muchos aspectos de los sistemas de cultivos naturales. Nuevos aspectos tales como la agricultura alternativa, agricultura sostenible, calidad del suelo, manejo integrado de las plagas, manejo integrado de los elementos nutritivos e incluso los microorganismos beneficiosos están siendo explorados por el establecimiento de investigación agrícola (Academia Nacional de las Ciencias, 1989; Reganold et al., 1990; Parr et al., 1992). Aunque estos conceptos y metodologías asociadas mantienen promesas considerables, también tienen limitaciones. Por ejemplo, la principal limitación en el uso de los inoculantes microbianos está en el problema de la reproducción y carencia de resultados constantes.

Desgraciadamente ciertos cultivos microbianos han sido recomendados por sus proveedores como efectivos para el control de una amplia gama de enfermedades del suelo, cuando en realidad sólo son efectivos contra patógenos específicos bajo condiciones muy concretas. Algunos proveedores han sugerido que sus especiales inoculantes microbianos son semejantes a los pesticidas que suprimirían la población microbiana del suelo mientras que incrementa la población de unos específicos microorganismos beneficiosos. No obstante, la mayoría de afirmaciones de estos inoculantes microbianos de un solo cultivo son enormemente exageradas y no han demostrado ser efectivas bajo las condiciones del campo. Uno podría especular que si todos los inoculantes y cultivos microbianos que están disponibles como productos de mercado fueran usados con algún grado de éxito podría ser lograda a causa del aumento de diversidad de la estabilidad y microflora del suelo que están asociadas con los cultivos mixtos. Mientras esto, por supuesto, es un ejemplo hipotético, el hecho continúa siendo que hay una más grande probabilidad de controlar la microflora del suelo introduciendo cultivos compatibles y mixtos antes que cultivos puros y únicos (Higa, 1991).

2014-01-12_14h22_09

Aun así, el uso de cultivos mixtos en este planteamiento ha sido criticado porque es difícil de demostrar irrebatiblemente que microorganismos son responsables de los efectos observados, como se interaccionan los microorganismos introducidos con las especies indígenas, y como estas nuevas asociaciones afectan al ambiente de la planta y del suelo. De esta manera, el uso de cultivos mixtos de microorganismos beneficiosos como inoculantes del suelo para aumentar el crecimiento, salud, cosecha y calidad de los cultivos no ha conseguido una aceptación general por el establecimiento de investigación agrícola debido a que las irrebatibles pruebas científicas son a menudo insuficientes.

El uso de cultivos mixtos de microorganismos beneficiosos como inoculantes del suelo esta basado en los principios del ecosistema natural que esta sostenido por sus integrantes; esto es, por la calidad y cantidad de sus específicos parámetros ecológicos, ej.: la mayor diversidad y número de habitantes, el mayor orden de sus interacciones y la mayor estabilidad del ecosistema. El enfoque del cultivo mixto es simplemente un esfuerzo para aplicar esos principios en sistemas naturales tales como los suelos agrícolas, y para cambiar el equilibrio microbiológico a favor de un incremento del crecimiento de plantas, de la producción y de la protección (Higa, 1991; 1994; Parr et al., 1994).

Es importante reconocer que los suelos pueden variar enormemente tanto en su tipología como en el número de microorganismos. Estos pueden ser beneficiosos y perjudiciales para las plantas y a menudo el predominio de uno u otro depende de las prácticas de manejo o cultivos que se han aplicado. También debería ser puesto de relieve que la mayoría de suelos fértiles y productivos tienen un alto contenido de materia orgánica y, generalmente, tienen grandes poblaciones de alta diversidad de microorganismos (ej.: diversidad genética y de especies). Tales suelos también acostumbrarán a tener una considerable tasa de microorganismos beneficiosos o perjudiciales (Higa y Wididana, 1991b).

Fuente: «Microorganismos beneficiosos y provechosos. Para una agricultura y medio ambiente sostenible». Dr. Teruo Higa [Profesor de Horticultura, Universidad de Ryukyus (Okinawa, Japón)] y Dr. James F. Parr [Microbiólogo del suelo, Servicio de Investigación Agrícola del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (Maryland, USA)]

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s